Saturday, October 17, 2009

Las flores del Nobel


Foto: Herta Müller

Rolando Gabrielli

Este año no jugué al azar. Dejé que corrieran los favoritos en el gran hipódromo del Nobel. Había hecho un paneo por los diarios suecos y franceses, buscando alguna pista más allá de las apuestas, y sólo vi un gran silencio. Mi vaga intuición es que recaería en alguien exótico, que representara dos mundos, y me hacía la idea de Juan Goytisolo, un escritor puente, eslabón de dos mundos, culturas irreconciliables. Él mismo se viajó hace años de su natal España.

La ola especulativa anterior a la premiación es comparable con el feroz tintineo de las bolsas y cajas registradoras en Wall Street. Cada año ocurre toda suerte de vaticinios, cábalas, elucubraciones geográficas, políticas, literarias y sus posibles ramificaciones. El Premio Nobel es un Derby. La prensa mundial religiosamente hace un recuento de los ganadores y perdedores con lujos y detalles.

Una de las grandes cartas especulativas era que este año el gobierno sueco estaba en manos conservadoras, por lo que el premio giraría de la tradicional mano “izquierda” de la Academia a la “derecha”, favoreciendo a los escritores norteamericanos y no a los supuestamente convencionales gustos de los jurados nórdicos. La Academia ha vuelto a condenar el comunismo de Estado, devuelto la mano a la historia y memoria, a una literatura centrada en ambos valores, donde la libertad es el eje. Estas no son sus palabras, los académicos dijeron que han premiado la fuerza de la poesía y la franqueza de la prosa, ya que con ambas, la autora describe un paisaje, panorama de los desposeídos.

La gran apuesta estaba sobre un escritor de origen judío, Amos Oz, y los norteamericanos Philip Roth, Thomas Pynchon y Joyce Carol Oates. En esta vuelta no, dijeron los académicos suecos. La prensa norteamericana ha calificado a la ganadora como una oscura escritora. The New York Times dijo que sólo cuatro de sus libros fueron traducidos al inglés. Debemos recordar que Roberto Bolaño sólo entró a Estados Unidos en papel impreso y traducido, después de muerto. Ya se percibe el disgusto entre algunos internautas europeos, franceses específicamente, que esperaban a los que figuran en el ranking. Las editoriales, los medios, críticos, quienes se agitan en el negocio del libro, televisoras, personajes mediáticos, sin duda influyen en el gusto de las personas que tienen cada día menos tiempo para leer, menos opciones para pensar, y más horas para la TV, videojuegos, hedonismo en diversas escalas.

La gran literatura figura en la línea gris de la vida cotidiana. Primero están los videojuegos y de mesa, el reposo frente al televisor, como si el día cayera sobre las imágenes que el mundo acumula día a día. Para el fin de semana, si se está en vena de leer, los best-sellers y alguna novela policíaca o de terror, un puzzle. La farándula ha llegado para reinar y quedarse. El mundo tiene sus propias guerras en vivo y en directo, como para hurgar en el pasado reciente de la post guerra fría. Pero es el material que explora la rumana-alemana, Herta Müller. Ejerce y recrea además la biografía familiar, con su madre desterrada en la Unión Soviética.

Ante la designación de la poeta y novelista rumana, exiliada en Alemania, Herta Müller, se habla de una gran sorpresa. Es que cuadrar los gustos del Nobel es un círculo vicioso, y ajenos todos a la decisión sueca, nos queda leer la obra de esta escritora que vivió en Transilvania, la tierra de Drácula, nacida en 1953 —poeta, novelista, ensayista—, y que hace una radiografía del horror de sus tiempos vividos bajo la dictadura de Nicolae Ceauşescu, quien fue ejecutado junto con su esposa por genocidio. El horror es un estado anímico del mundo actual en varios países, una extensión del pasado, un libreto que no ha variado sustancialmente, sólo se ha trasladado de región en región, de geografía en geografía.

Me confieso no haber leído una línea de su obra, ni un solo pobre poema, pero no me exijan mucho, habito en Limbo City, territorio legítimo del olvido. Herta Müller, quien acaba de editar Columpio de respiraciones, es una escritora muy leída y con veinte premiaciones por delante del Nobel, abona al mundo de la sorpresa, cuando dijo al conocer la noticia: Aún no lo puedo creer, y que por ahora no dirá más. Pertenece a una minoría alemana asentada en Rumania desde el siglo XII, pero que ha migrado a occidente en las últimas décadas. Pero aún se siente tierra de nadie y yo digo que puede emigrar el cuerpo, pero no la palabra. Müller, que deseaba el Nobel y dijo no merecerlo, piensa que el lenguaje es todo si es verdadero y con él descubre las falsedades del mundo.

La Academia privilegia la historia, el lenguaje poético, una “escritura de denuncia desde la minoría, literatura desde la cotidianeidad”. Es lo que se desprende del perfil de la autora como de las palabras de los suecos. Por el nivel de la premiación, ello trasciende las fronteras y la decisión aterriza en América Latina, donde las opiniones son diversas sobre la novela: en vías de extinción, insisten algunos, género híbrido, cosmopolita, aseguran otros, sin arraigo en la historia y tradición del subcontinente, donde se ubica al chileno Roberto Bolaño como el último mohicano de una generación latinoamericana que se extinguió con su época. Y, como hemos dicho, la novela se camaleonea sobre su flexible y aventurero cuerpo. Los recursos de la realidad y de la ficción, de la historia, de la poesía, imaginación, de la vida, están para ser tomados, aplicados y no son pocos. La vida y la historia están para ser contadas. ¿Cuántas historias existen por cada persona? El mundo tiene varios muros, dos en pleno funcionamiento, pero hay muchas murallas dispersas, erigidas en una supuesta legalidad y dentro y detrás de esas moles hay espacios habitados por personas que tienen una historia que contar. El desastre de nuestro tiempo, que carece de reloj y lugar y se mueve como una anaconda de terciopelo bajo la cama, es un tema latente, un libreto que se relata a sí mismo. La novela muchas veces reinventa la vida y también se queda corta. Traduce el espacio del sueño y el insomnio que se agita en la pesadilla e ilumina muchas veces.

Una rumana que escribe en alemán, se exilia en Alemania y su palabra no sale de su aldea literaria: la vida rumana en tiempos Ceauşescu. Si historia viene de más lejos y lo verdaderamente importante es que ella la registra, saca a la superficie ese pasado, lo convierte en presente para que nosotros lo conozcamos. Y lo que nos habla también es el currículum de la autora, su biografía: estudió ambas lenguas, la rumana y alemana, para hacer el puente. Los académicos suecos han puesto, pienso, el acento en estas cosas, el rescate de una minoría humillada.

Sin duda ningún premio por importante que sea impondrá una obra. Sólo el tiempo lo dirá. Y así ha resultado ser. Para qué preocuparse de y por las pequeñeces y de algunos espejismos.

Letralia


Siembra cultura: "Regala un libro"
Campaña mundial para incentivar los hábitos a la lectura.

Patria Literaria

Friday, October 16, 2009

REVISTA LOS POETAS DEL 5 EL SALVADOR



Desde sus inicios, otoño de 2004 en Santiago de Chile, Los Poetas del 5, ha sido una revista comprometida en generar espacios a los nuevos valores literarios latinoamericanos, ponderando de ellos(as) su espíritu creador y participativo.
En esa dirección seguimos trabajando, como movimiento literario, generando espacios en nuestra América Latina, en esta ocasión representados por jóvenes talentos centroamericanos. La mayoría de ellos, participantes de los talleres literarios Los Poetas del 5 de la Casa de la Cultura de Soyapango y Suchitoto Nuestro de la Casa de la Cultura de Suchitoto.
Nos congratulamos en ofrecerles, amigos(as), con todo aprecio y humildad, la edición número uno, de la Revista Los Poetas del 5 El Salvador, Centroamérica.


Directora General
Gladys Mendía Gutiérrez

Director Editor
Néstor Danilo Otero

Consejo Editor
Marco Antonio Gajardo
Juan Antonio Vásquez
Adonis Baltazar Aparicio

Agradecimientos
Casa de la Cultura de Soyapango
Casa de la Cultura de Suchitoto


E-mail: lospoetasdelcinco@yahoo.es
Web site: www.lospoetasdelcinco.cl/elsalvador



























NOTA FINAL
Ana Gabriela Padilla

Junto al escrótico abismo. Así nos vimos,
como exactitud humeante
que tambalea su existencia ante la nada.

Mientras abajo
el pulpo ansiado de carne
carcomía huesos,
nosotros,
zambullidos en el aqueje,
saboreamos
la ininterrumpida gana de vacío:
aquélla,
la kunderiana atracción vertiginosa
o magnetismo hondo

-agua que no se negara nunca
a la pupila palpitante
del conciente animal etéreo-.

No hubo más que decir,
sólo el pez agazapado en la garganta
que intenta escape
y no resiste;
agotamiento ineludible
al que veloces llegamos
como si desde allí,
desde el inicio,
supimos el momento
y lo ansiamos.

Nunca el miedo
como una masa perseguida por Erinias
en la sombra de la noche,
apoderósenos,
cuando erguidos sobre la alta cima
quisimos despeñar los cuerpos
hasta ahogarlos en salitre.

A Anna Santos
Ana Gabriela Padilla

Ahora que ya toda palabra
es remota posibilidad
del fiel especulante,
el peso de tu cuerpo huele a sangre,
a miedo tus ojos vivarachos,
acorralados ellos
ante la fragilidad de las cosas,
ante el transparente nombre
que un día pronunciamos.

No quiero intuir acierto o desazón.
Tan sólo imaginar
aquellas horas
en que tu espacio
guardaba el aire por más tiempo
-lánguido aire-frío
que subía y bajaba-
enmudeciendo al animal nocturno
que siempre rondó tu mente.
Y escudriñar el acento,
la mano temblorosa
que palpó la harina
-compacto polvo que
ardía entonces
en tu aliento amargo-.

Te has ido, Anna,
palíndromo infinito
que juega a poseernos,
mientras adentro se escuchan gritos
y la escofina sigue limando
la capa moribunda de tu hastío.

Ana Gabriela Padilla
Escritora salvadoreña, nacida en San Salvador, en 1984. Ha sido miembro del equipo organizador del Encuentro Permanente de Poetas de El Salvador. Es autora de un poemario inédito titulado: "Noctívagos". Colabora con revistas literarias centroamericanas y, además de poesía, escribe cuentos, artículos y reseñas literarias. Actualmente, reside en Nicaragua, donde se encuentra realizando estudios de Lengua y Literatura Hispánica. Con la selección "Aedes y otros poemas", obtuvo el segundo lugar, en el certamen interuniversitario "Carlos Martínez Rivas" de la UNAN-MANAGUA


NO SUCUMBIRE
Abigail Guerrero

Ante el presagio de la luna
ni el capricho ondular
de malos tiempos.
sumergiré mi corazón
en savia pura
y me nombrare mujer
de amor, maíz,
palabra y fuego.

Acudiré ante el llamado
de la aurora
soltare mi barca
entre acuáticos senderos
me vestiré de roca
y broncíneas armaduras
para cazar dragones
en la vorágine
del viento

Abigail Guerrero
Poeta salvadoreña. Nació en La Libertad, en 1972. Escribe poesía y cuento. Licenciada en letras. Ejerce la profesión de maestra de lenguaje y literatura. Ha participado en numerosos recitales a nivel nacional.
Entre su obra representativa; cuento: Hombre errante; Pasiones de selva y retorno.


III
Alejandra Sequeira

En la ciudad, a estas horas,
el silencio se vuelve innominado.
Alguien nos observa
por ventanas abiertas como risas
alguien sabe ya
que un cementerio de besos
y de abrazos
es lo que resta entre nosotros.

Alejandra Sequeira
Poeta Nicaragüense. Nació en Managua en 1982. Su obra poética: “Quien me espera no existe"


QUE CADA SEGUNDO PALPITE
Laura Zavaleta

En otros afónicos mares
Que agolpe este silencio
En la callada sed de mis arterias
Que caiga sobre los nombres
De monarcas, del mirto y las estatuas.
Hasta el mínimo grito
Con los labios dormidos
Vierte campanadas necias
Agujeros por los que transita
Mi desvelo

Por esto un grito
Me separa de la huida más profunda
Del espejo, de la ausencia y las palabras
Que de plomo aguijonean mi tránsito
A tu nombre

Laura Zavaleta
Poeta salvadoreña. Nació en San Salvador en 1982. Ganadora en la rama de poesía del Certamen Letras Nuevas.


EL SUICIDIO DEL SILENCIO
Andrés Norman Castro

Nuestras siestas
se hacen con
ojos abiertos
soñamos despiertos.

Nuestro silencio
es su regocijo
somos un tema
ajeno a sus lenguas
porque las nuestras
no suenan. Pero
nuestra palabra hiere,
es el grito desgarrador
de la verdad, los hechos
no dejan callar.

¡Que la palabra hable!
El silencio es el suicidio,
nuestra existencia ya no
será un mito y el cielo
será nuestro, una vez que
perdamos el miedo
por el verbo.

Andrés Norman Castro
Poeta salvadoreño. Nació en San Salvador en 1989. Ha sido publicado en revistas y periódicos
nacionales y extranjeros.


AMOR
Krisma Mancía

Sos un laberinto de espadas
Un enigma de fuego que crece en la garganta
Un vientre triste que mata a los amantes antes de nacer
Y es preciso que conserve esa visión con sal de cocina
Y ser la ira del fruto seco que se esparce en la tierra
Y ser la muerte cuando nace un hijo
Y ser la muralla donde él se apoye
Y ser la hoguera donde lave su cuerpo
Y ser todo
Y ser nada.

Krisma Mancía
Poeta salvadoreña . Nació en 1980. Estudios de literatura en la Universidad de El Salvador. Formó parte del taller literario de la Casa del Escritor. Ha publicado en periódicos y revistas. Ganadora del primer premio "La Garúa" de poesía joven, en Barcelona, España. Su obra: "La Era del Llanto".


Mi cuerpo dice amor
Baltazar Ruiz
A Marisol

Es tan bella tu boca de botón,
que quiero convertirme en primavera,
hacerla rosa y pintar corazón
entre tus labios un beso, ¡quisiera!

Es tan bella tu cintura de clavel,
que quiero aferrarme con estos brazos
a tu cuerpo como artista a su pincel
y dibujar con tu aroma mil trazos.

Es tan suave mi voz que te es ajena
y mi pecho en soledad se me inflama
con tu silencio que agrava mi pena.

En mis sueños tu boquita me llama,
tu cintura es vida y no existe vena
en mi cuerpo que diga que no te ama.

El óleo en el cielo
Baltazar Ruiz

Se pinta con rojos al atardecer
y de negro cuando la noche llega,
es un lienzo que con matices juega
con blanco y celestes al amanecer.

Una gota azul empieza su correr
como los trazos de una brocha ciega
que pinta y luce colores que riega
que se difuminan al anochecer.

Un óleo que se pinta diariamente,
un lienzo con nubes y luces de amor
que trata de cubrir la triste gente.

Hay colores que se pintan con fervor
en este mundo que sabe obviamente
que lo más bello del cielo es su color.

Adonis Baltazar Aparicio Ruiz
Nació en San Salvador, El Salvador, el 5 de enero de 1991. Estudiante de Segundo Año de Bachillerato en Salud del INSAL. Forma parte del taller literario Los Poetas del 5 de la Casa de la Cultura de Soyapango.



LO QUE PUDO SER

Brenda Marisol Ortiz Ramos

En mis sueños vi tu dolor y el mío.
Al despertar sentí el frío de una hoja
de acero en las entrañas.
Me embargó una pena que me hizo suspirar,
la perdida de la conciencia me hizo reaccionar.

En mis sueños vi tu sufrir atado al mío
como si el espíritu de la noche nos tomara a los dos.
Al despertar la agonía de mi corazón
transgredió mi suspirar.

En mis sueños vi el quebranto de tu sombra
que aclamaba libertad.
Pero si el verte y mi sufrir es tenerte
prefiero la muerte.

En mis sueños sentí tu desconsuelo,
lo simple de tu querer.
Esa desdicha no es tuya ni mía.
Esa pena es un ser extraño de lo que pudo ser
nuestro amor, si tu respuesta
hubiera sido: Sí (amor)

Brenda Marisol Ortiz Ramos
Nació en San Salvador, El Salvador, el 22 de enero de 1983. Graduada de Bachillerato General en el Instituto Técnico Industrial. Participa en el taller literario Los Poetas del 5 de la Casa de la Cultura de Soyapango.



Y PENSAR QUE PUDIMOS

Daniel Omar Sibrián Hernández.

Y pensar que extraviamos
la senda milagrosa
en la que nuestra ilusión
como perenne rosa
se hubiese abierto.

Y pensar que pudimos
enlazar nuestras manos
y apurar en un beso
la unión de lúcidos veranos.

Y pensar que pudimos
en una onda secreta
de embriaguez,
deslizarnos
bailando un vals sin fin
por el universo.

Daniel Omar Sibrián Hernández.

Nació en Suchitoto, departamento de Cuscatlán, El Salvador, el 24 de agosto de 1995. Estudiante de octavo grado del Centro Escolar Isaac Ruiz Araujo. Participa en el taller literario Suchitoto Nuestro de la Casa de la Cultura de Suchitoto.



PALABRAS

Claudia Stefanie Marín

No hay un minuto al día en que no piense en ti.
No hay un silencio en que no faltes.
Cuando te veo no lo puedo resistir,
daría todo por amarte.
No hay un segundo que no quiera compartir.
Y no hay nada que no quiera confesarte.
Son palabras que no sé como decir
y que se pierden al mirarte.

No quiere callar mi corazón,
rompe el silencio.
No quiere esperar porque el amor llega de pronto
y huye sin decir adiós.

La noche pasa en blanco y al amanecer
solitaria me despierta el mismo sueño.
¿Cuánto camino me quedará por recorrer
para escaparme de este infierno?
Hasta que el mundo se detenga aquí,
estaré, te seguiré, hasta encontrarte con las estrellas
y la luna te dirá las palabras que nunca pronuncié.

Claudia Stefanie Marín
Nació en San Salvador, El Salvador, en el año de 1993. Estudiante de noveno grado del Colegio Joseph. Forma parte del taller literario Los Poetas del 5 de la Casa de la Cultura de Soyapango.


TRAS LA SOMBRA
Dalila Beatriz Menjivar Marroquín

Tras la sombra
de la soledad
desapareciste
como neblina en la oscuridad.

Lagrimillas de cristal
por mis mejillas
no dejaban
de rodar.

Como una ave
yo volaba,
cuando a mi lado
tú estabas,
pero ahora que te has ido,
mi vida, ya no vale nada.

Dalila Beatriz Menjivar Marroquín
Forma parte del taller literario Los Poetas del 5 de la Casa de la Cultura de Soyapango.


LA SOLEDAD
Meyvelin Santamaría

¿Qué sería mi vida sin ti?
Sería como un vacío en mi corazón…
No tengo la respuesta para darte hoy,
mi corazón palpita sin cesar…
¿Qué es lo que lo hace palpitar?
¿Será tu amor el que me dice te quiero?
¿O será mi corazón el que me dice muy sincero?
¡Oh Dios, qué sería mi vida sin ti!
¿Por qué tú eres la luz en mi vida?
¿Por qué mi vida sin ti no es nada?
¿por qué será?...

Meyvelin Yesenia Santamaría Pichinte
Nació en Suchitoto, departamento de Cuscatlán, El Salvador, el 21 de octubre de 1993. Estudiante de noveno grado del Centro Escolar Ana Dolores Arias. Integrante fundadora del taller literario Suchitoto Nuestro de la Casa de la Cultura de Suchitoto.



LA BELLEZA DE MIS MANOS

Silvia Ascencio

Escuché las palmas de mis manos cantar,
así como cantan dos jilgueros,
cual canto de las olas del mar:
¡son mis dos palmas que quiero!

¡Brillantes como rubíes!...
como dos alas en vuelo.
Así las descubrí
queriendo acariciar el cielo.

Con suavidad de pureza,
así son mis dos palmas,
con aplausos de princesa
que me alegran el corazón y el alma.

¡Ay! par de atrevidas…
sé que son vicias de caricias regaladas.
Son parte de mi vida
mis dos manos sagradas.

SEÑORA NATURALEZA
Silvia Ascencio

Son benditas las manos que te crearon,
a ti tiempo del tiempo,
esmeralda de muchas vestiduras,
realidad de la que no miento,
¡mi hermosa criatura!

No me canso de admirar tu verdor,
embellecido con tus flores…
¡Cómo me deleitan tus ricos frutos!
¡Cómo me deleitan tus olores!

Dándome un aire puro,
tengo tu belleza por derecho,
musicalidad me sale del pecho,
¡hermosa naturaleza!

Eres bella como luz de sol en manantiales
como espejo del bello cielo.
Imagino el correr de tus animales
en los trechos de tu sagrado suelo.
Me pregunto, ¿qué sería sin ti, oh madre naturaleza?...
Si tú eres rosa de mi jardín…
Árbol de mi patio…
Agua que calma mi sed…
y colmas mi mesa con sagrados alimentos.
Sin ti no hay vida:
¡Oh, señora amada!

Silvia Rosalina Ascencio Rivera
Nació en Tamanique, departamento de la Libertad, El Salvador, el 27 de marzo de 1986. Actualmente, reside en la comunidad Zacamil 1 del municipio de Suchitoto. Estudiante de séptimo grado en el Centro Escolar Zacamil 1 y 2. Integrante fundadora del taller literario Suchitoto Nuestro de la Casa de la Cultura de Suchitoto.



MARIPOSA AZUL

Jorge Ramírez

Solitaria dama silenciosa
hada azul de la barranca misteriosa,
en trémulo vuelo de entre la roca sales
posando tu traje en un momento pleno.

Mientras el juncal en la quebrada sombría
parece ser el testigo discreto,
de tan azulado y profundo encanto,
de tanta hermosura sobre la selva oscura.

Mariposa azul de la montaña lejana,
Dulcinea vagabunda buscando al Quijote
como luz en noche de luna,
por la vereda vagas sin destino.

Traje azul, más azul que el azul,
pedazo de cielo en la soledad
como beso de amor perdido,
aquel azul, fue un azul muy fino.

SENTENCIA DEL ARBOL
Jorge Ramírez

Hoy por la tarde
el árbol
será juzgado,
lo anunció
el ave mañanera,
golondrina que bajó
como lágrima triste del cielo,
en él estaban
dos torditos,
colgados como flor de sus ramajes,
fue su único delito
haber crecido donde harán la carretera,
y es el hombre la quimera
quien lo talará,
con su áspera ponzoña.

Jorge Ramírez
Poeta salvadoreño. Nació en Soyapango, el 18 de agosto de 1965. Fundador de los talleres literarios "Barbasco"(1987) e "Izote"(1997). Sus obras poéticas: "Mariposa Azul" y "Escarcha"


MI SUCHITOTO QUERIDO
Yanel Izamar Guzmán Arriaga.

¡Oh Suhitoto mío!
¡Cuánto me inspiras todos los días!
¡Cómo pienso en ti, mi pueblo querido!

¡Son tus lindas calles empedradas,
llenas de ensueño,
cuales dibujan sonrisas en los niños…
siempre risueñas y resplandecientes!

¡Así eres tú, Suchitoto!...
con tu bella iglesia llena de luz y blancor,
santuario de mi pueblo religioso.

¡Son tu antiguas casas entejadas
que le dan sombra a mi bella gente!

¡Qué suene el trino de tus lindos pajaritos!
¡Qué suene el replicar de tus campanas!
¡Qué cante nuestro pueblo entero!
¡Viva Suchitoto!

Yanel Izamar Guzmán Arriaga
Nació en Suchitoto, departamento de Cuscatlán, El Salvador, el 19 de marzo de 1995. Estudiante de octavo grado del Centro Escolar Isaac Ruiz Araujo. Participa en el taller literario Suchitoto Nuestro de la Casa de la Cultura de Suchitoto.



PIENSA

Aristarco Azul

Piensa que existes
y existirás a través
de los siglos…

Piensa estar muerto
y muerto estarás
en vida, aunque vivas…

Ten el alma positiva
y aunque mueras vivirás,
ten el alma negativa…

Y estarás más muerto
que la misma muerte
aunque no la conozcas.

Ten presente, que nadie
conoce la muerte,
ni mucho menos la vida.

MADRE SOLTERA
Aristarco Azul

Madre soltera en el mundo
llevas dentro tu dolor
y amas a tu hijo con fulgor.

El calor de tus brazos cobijan
al que tu diste la vida;
y que tus pechos amamantaron un día.

Loor a ti bella mamacita;
porque con el sudor de tu frente
cubres a tu hijo ante un torrente.

Sabia y preciosa madre
que te cubra pido al Dios Divino
por el ser que tu trajiste con cariño.

Madre absoluta y única
que soportas hambres y miserias
para que tu hijo no viva miserias…

Madre cariñosa y amorosa
que ante desprecios y despechos
proteges a tu hijo de pertrechos.

Dios bendiga el día que tú naciste
Santos y Arcángeles canten
la avaricia y odio espanten.

Aristarco Azul
Seudónimo de Saúl Guevara. Forma parte del taller literario Los Poetas del 5 de la Casa de la Cultura de Soyapango. Profesor de educación media. Ha participado en varias lecturas de poemas en El Salvador.



EL MAIZ

Juan Vásquez

I
Gracias te doy generosa planta,
tu fruto me hace muy feliz.
Naciste de la tierra santa
para darme tu grano de maíz .

II
En la milpa me sentí contento,
trabajando tuve muchos sueños,
de tener muy pronto el alimento,
de mis hijos grandes y pequeños.

III
La carreta arrastrando el duro arado,
en diversas parcelas de la sierra,
dando voy preparando mi sembrado
con perfumes muy frescos de mi tierra.

IV
Agua viva que sus hojas reverdece,
la tormenta cayó en la llanura.
Me gusta ver cuando la planta crece,
dos niños verdes adornan su cintura.


V

Del maíz, es variado su alimento
y en todo es exquisito su sabor.
El atol shuco con huacal en movimiento,
así se toma aquí en El Salvador.

LOS NIÑOS SIN JUGUETES

Juan Vásquez

Son aquellos negados por su padre,
son aquellos que viven con la abuela.
Los que fueron abandonados por su madre
y no conocen la puerta de la escuela.

Son aquellos que van de arriba abajo,
arrastrados por el dolor y la tristeza.
Angustiados se enfrentan al trabajo
por querer salir de la pobreza.

Angelitos de cuerpo lastimado
que nunca han elevado un barrilete.
Santa Claus jamás se ha acordado
de traerles en su bolso un juguete.

Van los niños tristes por el mundo,
húmedas perlas de sus ojos bajan ,
pedacitos de carne de dolor profundo
que ya no juegan, porque hoy trabajan.

Estos niños han sufrido mucho.
Hagámosle un Reino en la tierra,
que jueguen yoyo, trompo y capirucho
y no prepararlos para la guerra.


Juan Antonio Vásquez García
Nació en Berlín, Usulután, El Salvador, el 8 de febrero de 1952. Licenciado en letras. Su tesis de graduación versa sobre el análisis literario de la novela "Dolor de Patria" del escritor salvadoreño José Rutilio Quezada. A sus diez años participó en un concurso de poemas alusivos a la madre, patrocinados por la radio Oromontique de la ciudad de Santiago de María, Usulután, donde recibe reconocimientos por dos poemas. En 1966 resulta ganador de un concurso literario alusivo al décimo aniversario de la misma radio. En 1993 forma parte del taller de letras de la Universidad Francisco Gavidia. En 1995 obtiene tercer lugar y mención honorífica de los Juegos Florales de la Universidad Francisco Gavidia. En 2006 forma parte del taller literario Los Poetas del 5 de la Casa de la Cultura de Soyapango. En ese mismo año, exhibe sus pinturas al óleo en las Casas de la Cultura de Ahuachapán y Soyapango


VIVIR EN PAZ
Néstor Danilo Otero

Podrán vestirte de luces y centros comerciales,
adornarte con lunas y gaviotas,
negarte a ti misma con sutileza.
Podrán matarte la memoria
para enmascarar tus paisajes reales:
de niños que eructan hambre y sueños,
del frío que pide abrigo en una esquina,
de profesionales analfabetos,
de mujeres mutiladas,
de un pueblo sabio que clama por una vida digna,
llena de paz y amor,
de Patria que espera buenos frutos,
de Patria que espera en Dios un nuevo sol.

Néstor Danilo Otero
Nació en San Salvador, El Salvador, el 7 de noviembre de 1978. Estudiante de Licenciatura en Ciencias Jurídicas. Editor del blog Patria Literaria. Fundador y coordinador de los talleres literarios Los Poetas del 5 (2006) y Suchitoto Nuestro (2007). Colabora con medios de comunicación escritos alternativos.

































EL DESEO DE FRANCISCO*

Vanessa Elizabeth Aragón**

Había una vez, en una pequeña ciudad, un niño llamado Francisco, el cual vivía con una familia muy conflictiva. Francisco, era un niño muy bueno, le gustaba estudiar mucho, le ayudaba a las personas que lo necesitaban y le guardaba respetar a todos. Pero su vida familiar era muy triste, ya que su papá era muy violento y le pegaba mucho a su mamá.
Un día Francisco, muy triste decidió escaparse de su casa, porque él ya no soportaba vivir de esa manera, ya que en vez de recibir cariño recibía golpes y malos tratos. Así un día cuando cayó la noche, Francisco se salió por la ventana de su cuarto y emprendió su camino. Sorprendiéndole la lluvia y el frío, Francisco caminó por un largo rato sobre la calle que conducía a las afueras de la ciudad, cuando llegó al final de la calle se encontró con un inmenso bosque. Como era todavía de noche y la larga caminata le había dado sueño, decidió dormir un rato detrás de un árbol muy grande.
Cuando amaneció, Francisco emprendió de nuevo el viaje, adentrándose en el espeso e inmenso bosque. De pronto, en su camino se encontró con una pequeña ardilla, la cual le preguntó:
— ¿Cómo es posible que un niño tan pequeño ande solo por estos lugares?
— Es que prefiero andar solo, ya que en mi hogar no soy feliz — contestó el niño.
— ¿Y por qué no eres feliz? —preguntó la ardilla.
— Porque en mi casa, mi papá pasa peleando con mi mamá y mis hermanos. Y a mí eso me da mucha tristeza, porque mis amigos son felices y yo no — contestó el niño.
— Ah!, ya veo —dijo la ardilla.
— Bueno, ¿y tú cómo te llamas? —preguntó el niño.
— Yo me llamo Toby, ¿y tú?
— Francisco.

Desde ese momento, Francisco y Toby, fueron amigos y juntos comenzaron a adentrarse cada vez más en aquel bosque. Caminaron y caminaron hasta llegar a un pequeño charco donde se sentaron a descansar un rato. De pronto escucharon un ruido entre los arbustos, ambos se acercaron a ver por un huequito y miraron que un sapo grande le quitaba la comida a una lagartija pequeña. Francisco le preguntó de una forma seria al sapo:
— ¿Por qué haces eso?
— Porque tengo mucha hambre —respondió el sapo.
— Y si tienes hambre ¿por qué no consigues tu propia comida? —cuestionó Francisco.
— Porque es muy difícil y es más sencillo quitársela a los demas —dijo el sapo.
— Pero, ¿tú sabias que robar es malo? — siguió cuestionando Francisco.
— No!— contestó el sapo.
— Entonces hoy ya sabes que robarle a los demás es malo, ya no lo hagas, consigue tu comida con tu propio esfuerzo, así como lo hace la pequeña lagartija—dijo el niño.
— Está bien! —dijo el sapo— ya no lo haré más.
Entonces el sapo le pidió disculpas a la lagartija y le prometió no volverle a quitar su comida y desde ese momento, el sapo y la pequeña lagartija fueron grandes amigos.

Francisco y Toby siguieron aventurándose más en el bosque. En su camino se toparon con un tronco de árbol muy llamativo, ya que el tronco tenía puerta, ventanas y una chimenea. Toby se acordó que en ese tronco vivía una familia de mosquitos. Al ratito de haber llegado a ese lugar, escucharon un llanto, entonces se pusieron a investigar de donde provenía dicho llanto y se dieron cuenta que el llanto procedía de la casa de los mosquitos.
Se acercaron a ver y miraron a dos pequeños mosquitos que estaban en el patio de la casa. La pequeña mosquito era la que lloraba, ya que su hermano le estaba rompiendo la muñeca con la que jugaba. Toby, al ver esto, le dijo al pequeño mosquito:
— ¿Por qué rompes el juguete de tu hermana?
— Porque es muy divertido, le respondió el pequeño mosquito.
— ¿A ti te gustaría que te arruinaran tus juguetes? —le preguntó Francisco al mosquito.
— Claro que no! —respondió el mosquito a Francisco.
— Entonces no arruines las cosas de los demás, mucho menos la de tu hermana —le dijo Francisco al pequeño mosquito —. Ustedes deben quererse y apoyarse mutuamente. No deben pelear ya que eso es malo.
El pequeño mosquito se sintió muy mal y le pidió disculpas a su hermana, le prometió no volver arruinar sus cosas y le arregló la muñeca que le había dañado.

Francisco y Toby se sintieron felices por lo que habían hecho, y con la felicidad que sentían siguieron caminando. Pasaron por varios senderos, cruzaron muchos riachuelos y hasta escalaron una que otra colina. Cansados por la caminata se detuvieron por un momento a descansar. De repente, Francisco escuchó a lo lejos un montón de vocecitas que gritaban alegremente, llenos de curiosidad se dirigieron orientados por el ruido y llegaron hasta donde había una gran roca, ahí estaban reunidos todos los insectos del bosque, ya que había un juego amistoso entre pulgas y grillos. Cuando comenzó el juego, Francisco y Toby, observaron que los grillos golpeaban y empujaban a las pulgas. Y por eso iban ganando los grillos. Entonces Francisco les dijo a los grillos: — ¿Por qué juegan sucio?
— Es que así ganamos, dijeron los grillos.
— ¿Y si intentan ganar sin hacer trampa? —interrogó a los grillos, Toby.
— Es mejor haciendo trampa porque así ganamos y todos nos admiran —respondieron a Toby los grillos.
— Y si los admiraran porque ganan sin hacer trampa, ustedes se sentirían mejor —les dijo Francisco a los grillos. Acuérdense — prosiguió el niño— que hay que jugar sin violencia. Es mejor jugar sanamente y felices.
Entonces los grillos tomaron conciencia y jugaron sin trampa. Aunque perdieron, los demás les aplaudieron y los admiraron más porque jugaron limpio.
— Muchas gracias! — dijeron los grillos a Francisco y a Toby— por abrirnos los ojos y hacernos ver que la violencia no nos lleva a nada.

Así Francisco y Toby siguieron su camino, como estaban cansados se sentaron un rato. Francisco se sentía muy feliz por ayudar a los demás, pero a la vez se sentía muy triste porque extrañaba a su familia. De tan cansados que estaban se durmieron y a la mañana siguiente cuando Francisco despertó, al lado suyo se encontraba una cajita de cristal, la cual tenía una nota que decía:
— "Francisco, he visto que eres un niño muy bueno, que se preocupa mucho por los demás, por eso te voy a cumplir un deseo, lo único que tienes que hacer es poner dentro de la cajita un pétalo de rosa y pedir con todo el corazón lo que más quieras". Te deseo suerte, Toby.
Asi lo hizo Francisco, su deseo fue el siguiente: “Deseo que haya paz y armonía en mi casa y en todo el mundo".
Al día siguiente, Francisco, apareció en su habitación y pensaba que todo había sido un sueño. Bajó a la sala y encontró a su familia conversando alegremente como si nada hubiera pasado. Francisco, al ver aquella escena tan deseada por él, el de una familia unida, corrió a abrazar a cada uno, les dijo cuánto los quería. Cuando terminó de conversar con ellos, Francisco, subió a su habitación a arreglarse para ir a la escuela, la sorpresa que se llevó fue que encontró la cajita de cristal, que Toby le había regalado,
sobre su cama. Fue allí donde se dio cuenta que no había sido un sueño. Desde aquel día fueron una familia unida que vivió feliz, en un ambiente basado en el amor, el respeto y paz.








*Cuento ganador, categoría juvenil del certamen "Eliminemos la violencia", auspiciado por CONCULTURA y la Corte Suprema de Justicia de El Salvador en 2007.
** Integrante fundadora del taller literario Los Poetas del 5 de la Casa de la Cultura de Soyapango.

La Negra Mercedes le cantará siempre a la vida


Foto: Mercedes Sosa

Daniela Saidman

Hay voces y hay sueños que perdurarán mientras la historia sigan escribiéndola los pueblos. Hay palabras que nacieron para quedarse, porque en ellas habita lo más hondo y lo más alto de las gentes y sus anhelos. Hay cómo no, dolorosas despedidas y largos desconsuelos, y hay siembras que germinan infinitamente en los días por vivir.

Y así es la voz de Mercedes. Porque a la Negra aprendimos a quererla de la mano y los discos de nuestros padres, en las largas reuniones, en la vida que era, en la que queríamos que fuera.

Ella y toda la fuerza de los pueblos de esta América tan poco nuestra vivirá siempre en la memoria de éstos que fuimos y que de alguna seguimos sobreviviendo, como cantaba, como canta La Negra.

Cada Madre de Plaza de Mayo es Mercedes, cada niño, cada niña, cada anciano, cada joven capaz de levantar una bandera de lucha, cada pueblo en revolución, cada intento de liberación es Mercedes. Cada sueño de todos, cada canto libertario, cada grito, cada memoria es Mercedes. Por eso vive y vivirá siempre, porque con ella muchas y muchos aprendimos el canto de esta tierra, su voz nos enseñó a ser rebeldes y soñadores, porque cada uno de sus cantos acompañó los nuestros.



LA TUCUMANA

Haydée Mercedes Sosa nació en San Miguel de Tucumán, el 9 de julio de 1935. Un hogar humilde cobijó sus primeros años y precisamente de allí viene su apego por el arte del pueblo.

En octubre de 1950, con el seudónimo de Gladys Osorio, ganó un certamen radial, cuyo premio era un contrato por dos meses de actuación en la emisora.

Una década después, el nombre de Mercedes Sosa ya estaba comprometido con el canto popular, integraba el Movimiento del Nuevo Cancionero, una corriente renovadora del folclore, que surgió en la provincia de Mendoza.

En esos años, diversos escenarios abrían sus telones para recibir su canto. Fue cuando La Negra grabó su primer disco: “Canciones con fundamento”.

Y en el Festival Nacional de Folclore de Cosquín, en 1965, Argentina pudo conocer a esta cantante.

En marzo de 1966, grabó “Yo no canto por cantar”, tal fue la aceptación de este disco, que siete meses después, fue invitada a grabar “Hermano”. A fines de 1967, La Negra hizo conocer “Para cantarle a mi gente”, un disco que acumuló un importante caudal de poesía argentina y latinoamericana.

En abril de 1967 se había presentado en Europa y Estados Unidos con exitosas actuaciones en Miami, Lisboa, Porto, Roma, Varsovia, Leningrado, Kislovo, Sochi, Gagri, Bakú y Tiflis. Durante esa gira conoció a Ariel Ramírez quien le propuso, de inmediato, ser la voz de “Mujeres Argentinas”, trabajo que se concretaría en 1969, luego de la aparición de “Zamba para no morir”, una recopilación con los temas de mayor trascendencia grabados hasta ese momento, y “Con sabor a Mercedes Sosa”, en el que registró por primera vez “Al jardín de la República”.



CANCIÓN DEL COMPROMISO

Después de haber grabado “La voz de Mercedes Sosa”, “Homenaje a Violeta Parra” y “Hasta la victoria”, un disco lleno de canciones cargadas de contenido social y político. "Mercedes Sosa" y "Traigo un pueblo en mi voz", aparecieron en 1973. En 1977, "La Negra" le rindió un homenaje a uno de los grandes compositores y cantores populares argentinos con "Mercedes Sosa interpreta a Atahualpa Yupanqui". El clima político que vivía el país cada vez se sentía más opresivo.

En 1979, se editó "Serenata para la tierra de uno". Aún en medio de la violencia que sacudía a Argentina, Mercedes seguía cantándole a la vida. El hostigamiento y el cerco que se fue formando en torno de ella la obligaron a exiliarse. Ese año fue detenida en la ciudad de La Plata junto con todo el público que había ido a verla cantar. Ese mismo año se instaló en París y en 1980 se mudó a Madrid.

Aunque supuestamente, Mercedes podía entrar y salir del país, porque no tenía causa judicial alguna, no podía cantar. Pudo regresar a un escenario argentino el 18 de febrero de 1982, un par de meses antes que la dictadura se embarcara en la Guerra de Las Malvinas. El régimen militar que desde poco más de un lustro atrás sometía al país, había comenzado a agonizar. En el Teatro Ópera de Buenos Aires realizó más de una docena de conciertos.

Con estas actuaciones Mercedes no sólo se reencontró con su público de siempre, sino que allí la vieron por primera vez miles de jóvenes que desde entonces la convirtieron en su voz. Poco tiempo después regresó definitivamente a su país.



REGRESO

A finales de 1983, se conoció "Mercedes Sosa", un disco en el que grabó varias canciones que serían algunos de sus grandes éxitos: Un son para Portinari, María María, Inconsciente colectivo, de Charly García, La maza y Unicornio, de Silvio Rodríguez, Corazón maldito, de Violeta Parra y Me voy pa'l mollar, junto con la cantante Margarita Palacios.



EN DEMOCRACIA

Como productora, organizó Sin fronteras, uno de los espectáculos más importantes presentados en Argentina, en el que reunió en el estadio Luna Park de Buenos Aires, a siete cantantes latinoamericanas: las argentinas Teresa Parodi y Silvina Garré, la colombiana Leonor González Mina, la venezolana Lilia Vera, la brasileña Beth Carvalho y la mexicana Amparo Ochoa.



RECONOCIMIENTOS

A lo largo de su trayectoria Mercedes Sosa fue declarada Ciudadana ilustre de Tucumán, recibió la Orden del Mérito de la República Federal de Alemania; la Medalla al Mérito Cultural del Ecuador; la Placa de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Perú, en reconocimiento a sus 30 años de difusión del canto latinoamericano; el Premio ACE 1993, por su disco "Sino" y el Martín Fierro 1994 al mejor show musical en televisión, así como también recibió el Gran Premio CAMU-UNESCO 1995, otorgado por el Consejo Argentino de la Música y por la Secretaría Regional para América Latina y el Caribe, del Consejo Internacional de la Música de la UNESCO; el Premio de la UNIFEM, organismo de las Naciones Unidas; Konex de Platino 1995 a la Mejor Cantante Femenina de Folclore y Konex de Brillante a la Mejor Artista Popular de la Década. También el Gobierno del Estado de Rio Grande do Sul le otorgó la Medalla Simöes Lopes Neto en honor a sus méritos artísticos y personales puestos al servicio de la unidad de los pueblos.



MEMORIA VIVA

La Negra Mercedes dedicó su vida a cantar la tierra y sus gentes. Por eso su voz jamás dejará de estar presente, de ser una bandera que baila con el viento de los tiempos por venir. En ella se hicieron universales otras voces y otras palabras. En ella siguen anidados y anudados los mejores sueños latinoamericanos.

En ella cantan todas las voces y toda la América. Mercedes es territorio de lo posible, de esa Patria que hecha jirones se crece en las ganas y en las luchas.

Es cierto, despedirse a veces es una herida abierta, Mercedes estando ya no estará. Pero cada vez que alguien cante sus canciones dirá presente, porque ella siempre le cantará a la vida. “Gracias a la vida que me ha dado tanto, me ha dado la risa y me ha dado el llanto, así yo distingo dicha de quebranto, los dos materiales que forman mi canto, y el canto de ustedes que es el mismo canto, y el canto de todos que es mi propio canto… Gracias a la vida, gracias a la vida”.

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Wednesday, October 07, 2009

Miércoles de poesía en Latinoamérica


Santiago de Chile


San Salvador, El Salvador

Los niños sin juguete



Juan Antonio Vásquez
(Soyapango)

Son aquellos negados por su padre,
son aquellos que viven con la abuela.
Los que fueron abandonados por su madre
y no conocen la puerta de la escuela.

Son aquellos que van de arriba abajo,
arrastrados por el dolor y la tristeza.
Angustiados se enfrentan al trabajo
por querer salir de la pobreza.

Angelitos de cuerpo lastimado
que nunca han elevado un barrilete.
Santa Claus jamás se ha acordado
de traerles en su bolso un juguete.

Van los niños tristes por el mundo,
húmedas perlas de sus ojos bajan ,
pedacitos de carne de dolor profundo
que ya no juegan, porque hoy trabajan.

Estos niños han sufrido mucho.
Hagámosle un Reino en la tierra,
que jueguen yoyo, trompo y capirucho
y no prepararlos para la guerra.

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Saturday, October 03, 2009

OCTUBRE Y EL NIÑO DE LA CALLE


Imagen: Niño en la calle.

Iván Alejandro Villatoro Contreras.
(Soyapango)

Llegando los vientos de octubre
el canto de los buses de la tarde
el despertar de las paredes de ladrillo
el baile de los árboles andantes,
el viento liberando sus secretos,
la tierra sofocando el sufrimiento
el agua ahogando la esperanza,
las sombras meditando a escondidas,
la lluvia anegando la vida
y las carreras de las diosas golondrinas
decorando el paisaje de su triste realidad,
realidad de piedra,
realidad negada,
realidad de niño...

El niño con su tez morena como la tierra,
mocoso, delgado, con un mundo en su cabeza por dentro,
descalzo, su madre la calle y su padre la acera,
el niño vigilado por la calle que crujía cada vez que
daba un paso,
buscando un lugar donde pasar la noche,
y por fin, en medio de neblinas y basura putrefacta,
el niño se encuentra pensando con la boca,
estupefacto, ahogado en sus propios sentidos,
pensando, mirando el por qué de su vida...

Entretanto, el rugir de la calle, el silencio de la noche,
el niño tratando de conciliar el sueño,
aunque tenga por dentro un animal gruñendo,
el reloj marca las dos de la madrugada,
bandadas de murciélagos de fugaces colores,
el niño durmiendo con su padre y en su madre,
acompañado por sus eternos amigos, la basura y las
moscas,
revolcándose en su propio ser, sufriendo de frío,
su cuerpo grasiento y helado,
luchando por no descender,
deseando el calor de una familia,
aunque sea de mentiras;
pero la niebla sepultó al niño,
la noche mirando desde su cueva primitiva,
el niño rodeado por personas invisibles,
el niño muerto sin forjar su propio destino...

La noche fúnebre devora a su inquilino,
es arrojado a un vil abismo, chocando,
compartiendo lugar con otros cuerpos, y por fin,
el niño encuentra su familia y su destino,
un puñado de tierra termina por asfixiar su último respiro,
pero siguen cantando las paredes y los grillos,
y la tierra embalsamando su inerte cuerpecito,
sin recibir una leve muestra de cariño,
fue abonando vanamente su destino...

(Texto publicado el 15 de noviembre de 2008, Aula Abierta, Suplemento Tres Mil, Diario Co Latino)


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Thursday, October 01, 2009

REGALO PARA EL NIÑO



Oswaldo Escobar Velado

Te regalo una paz iluminada.
Un racimo de paz y de gorriones.
Una Holanda de mieses aromada.
Y Californias de melocotones.

Un Asia sin Corea ensangrentada.
Una Corea en flor, otra en botones.
Una América en frutos sazonada.
Y un mundo azúcar de melones,

Te regalo la paz y su flor pura.
Te regalo un clavel meditabundo
para tu blanca mano de criatura.

Y en tu sueño que tiembla estremecido
hoy te dejo la paz sobre tu mundo
de niño, por la muerte sorprendido


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